AitorDiez.net es la página web personal de un servidor, es decir, Aitor Diez Encinas.

Esta página tiene un propósito muy claro: mostrar los trabajos que realizo en las diferentes disciplinas que me interesan, como, por ejemplo, la informática, la fotografía, literatura, modelismo... Para ello, y después de haber descartado una página con formato de bitácora (lo que hoy se llama "blog"), iré actualizando esta página con los diferentes trabajos que cree / desarrolle / realice.

En definitiva, y por hacer un rápido y conciso resumen, esta página es una especie de escaparate público, una especie de "book", con las ideas que desarrollo y los trabajos que realizo.

BIO

Decía Silvio Rodríguez en su canción El elegido, sobre un ser de otro mundo, que nació en una tormenta, en el sol de una noche del penúltimo mes. Yo, aún que bien que soy de este mundo, no nací en una tormenta, ni en el sol de una noche, pero si que nací en el penúltimo mes, concretamente en el penúltimo mes de 1978.

La curiosidad, probablemente, fue una de las primeras actitudes que desarrolle, junto con la imaginación, dos factores que, unidos, hacen hoy en día un cóctel explosivo que me permite ser una persona muy creativa y con gran capacidad a la hora de buscar soluciones a los problemas.

Esta curiosidad, casi innata, siempre me ha empujado a aprender (y aprehender) sobre cualquier materia que se cruzaba en mi camino, fascinándome, sobremanera, cualquier cosa (maquina, artefacto, cacharro...) que tuviese que ver con la tecnología, lo cual parecía abocarme a una vida y estudios basados en la ciencia. Craso error.

Como anteriormente he mencionado, la fascinación por aprehender nuevos conocimientos no solamente se dirigían hacía las materias que tuviesen que ver con las ciencias, si no que el campo de las letras, especialmente la literatura y la historia, también ha ejercido una fuerte fascinación sobre mi. Fascinación que fue decisiva para encaminar mis estudios hacía lo que antes se denominaba en el sistema educativo, "letras puras", con el fin último, la idea final, el propósito vital de dedicarme profesionalmente a la dirección cinematográfica o teatral, o a cualquier actividad que tuviese la creación como eje central de su desarrollo, como la fotografía o la escritura.

Empero, la saturación de las carreras comúnmente conocidas como "de letras" o artísticas, la necesidad de comer caliente y poder vivir en algo diferente a una caja de cartón en un futuro relativamente cercano, la masificación de los campus universitarios de finales de los 90 y un descubrimiento crucial que realice en mis últimos años de estudio, aboco mi futuro profesional hacía otro camino: la informática.

No voy a engañarle, querido lector (¡ni se me pasaría siquiera por la mente!): odiaba la informática. Y me refiero a odiar la informática de manera semejante a escribir todos los trabajos a limpio a maquina en vez de con un ordenador (con lo sufrido que era). Además tenía la certeza absoluta sobre que la deshumanización de nuestra sociedad era debida a la utilización de estas maquinas (algo, que la verdad, tampoco es tan descabellado, tal y como utilizan muchas personas los ordenadores hoy en día). Pero, como he mencionado anteriormente, hubo algo, un pequeño acontecimiento, que cambio mí percepción sobre este tema: Adobe Photoshop.

En este mundo (el informático) ha habido muchas revoluciones: el mp3, el DivX ;), YouTube, Napster, MSN Messenger, los blogs, la Web 2.0... pero el que realmente comenzó todo, probablemente el que más ha sacudido la forma tradicional de trabajar, es la capacidad de la imagen digital y las posibilidades del diseño digital y la edición de imágenes no lineal. Y, para un fotógrafo amateur, con ganas de haberlo sido profesional, Photoshop es lo más parecido a Dios que existe.

Y, claro, una cosa llevo a la otra: el necesitar un ordenador para manejar Photoshop, me llevo a aprender todo lo que podía sobre el manejo del ordenador, lo cual, a su vez, y sumado a los puntos mencionados anteriormente sobre el paupérrimo estado de las carreras de "letras" o artísticas, desemboco en querer formarme, profesionalmente, como lo que ahora mismo soy: Administrador de Sistemas.